Derechos Ecológicos de la Niñez y la Adolescencia en Chile.

Especialmente desde el 2013, La Corporación La Caleta, ha venido profundizando la importancia de los Derechos Ecológicos en la Niñez, adolescencia y juventud en Chile.

Por supuesto, impulsado por la participación, además, en los foros sociales mundiales, continentales, por el cambio climático, que nos han entregado elementos para relevar DESDE Y CON LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, lo que implica este tema en sus vidas.

El año 2013 – 2014, en conjunto con la Red de Infancia y Juventud de Chile, se trabajó en varios lugares el tema de los Derechos Ecológicos para ser presentado en el Informe Alternativo de aplicación de la Convención en Chile en el Comité de Ginebra, con la participación protagonica de niños, niñas y adolescentes.[1]

Dos jóvenes que participaron en este encuentro comentaron el impacto que tenemos en Chile con las mineras, con el mono cultivo, con la agroindustria.

 

Las recomendaciones realizadas por el comité de Ginebra el 2015, al Gobierno de Chile, dan cuenta de esta incidencia y dice lo siguiente:

 

Que el Gobierno de Chile: 

a)Establezca un marco regulador claro para las empresas privadas que operen en el Estado parte, a fin de que sus actividades no perjudiquen los derechos del niño ni comprometan las normas medioambientales y de otra índole, especialmente las relativas a los derechos del niño.

b) Vele por que las empresas, especialmente las empresas industriales y las industrias extractivas, cumplan efectivamente las normas nacionales e internacionales sobre el medio ambiente y la salud, que el cumplimiento de esas normas sea objeto de una vigilancia efectiva, que las infracciones den lugar a sanciones y reparaciones adecuadas y que se deba obtener una certificación internacional adecuada.

c) Exija de las empresas una labor de evaluación, consulta y divulgación total de las repercusiones de sus actividades en el medio ambiente, la salud y los derechos del niño, así como sobre sus planes para hacer frente a esas repercusiones.” (Observaciones finales sobre los informes periódicos cuarto y quinto combinados de Chile* – 30 de octubre 2015).

 

En estos días, el Observatorio Ciudadano, lanzó un estudio sobre el impacto de las empresas mineras canadienses en Chile. La Caleta, entrevistó a Sara Larraín, consultando sobre el impacto que está teniendo esta realidad y lo entregamos como uno de los aportes a la reflexión y lo que está implicando para las nuevas generaciones.

 

Entrevista a Sara Larrían[2].

Creo, claramente que el extrativismo del cual somos víctimas, tanto las comunidades en Chile, como el medo ambiente y que es la opción de desarrollo que han asumido los estados y frente al cual, priorizan los derechos del inversionista que va a extraer, en perjuicio de las comunidades que han cuidado los territorios históricamente. Yo creo que lo que está generando, primero, es una situación de tremenda impunidad y de violación de derechos incluido el de propiedad, porque es distinto el derecho de propiedad del inversionista que del indígena o del campesino no es solamente con los indígenas, sino que a todo el mundo y el segundo elemento es que lo que lo está haciendo más vulnerable al cambio climático, porque justamente lo que ha dicho el panel intergubernamental del cambio climático, es que los estado deben proteger los territorios, deben armar más áreas protegidas y deben fortalecer las economías locales, para que se adapten con sus territorios a estas situaciones y está sucediendo lo contrario.

Los estados están degradando las economías locales y degradando el medio ambiente. Por lo tanto, lo que están generando una situación de mayor inseguridad   climática, de mayor inseguridad alimentaria, de mayor inseguridad social, etc… Lo que yo creo que está pasando, y lo que debiera de pasar, es una reconfiguración de los sistemas de gobernanza, porque hoy día los Estados no están representando el interés público, no están velando por el interés público.

Pero, ¿eso cómo se hace? Tenemos una situación de deslegitimación de sector político brutal, pero por otro lado la carencia absoluta de educación cívica y procesos de institucionalización de las demandas políticas de la ciudadanía, lo que hace que estamos en una especie de tensión con un vacío de caminos.

Yo creo, que estamos en una situación complicada, que probablemente y que es la posición que hemos tomado algunos de las organizaciones de la sociedad civil más viejas, es tratando de meternos por un lado apoyando demandas territoriales; porque aunque no conquistes el Estado o el Congreso, tienes que proteger las economías locales y comunidades locales y por otro lado, parar los goles en las políticas oficiales en el congreso y en el gobierno, para tratar justamente, de que una renovación de las políticas públicas en base al interés público esté basado en los Derechos Humanos. Porque si no, siempre hay un tema sectorial o técnico que desmonta la situación de los derechos y hoy día es claro en el agua.

Ni te digo lo que es la reforma del código de agua[3], llevamos 4 años y hemos retrocedido. Es mejor de lo que tenemos, pero hemos retrocedido, y en el Senado quieren cortar varias más cosas. Los mineros no quieren informar del agua que están sacando, no quieren pedir permiso; los hidroeléctricos no quieren devolver el agua que no están usando. O sea, esta super difícil la cosa. Yo creo que hoy día lo más relevante es: 1.- Empoderar y proteger a las comunidades locales, que se defiendan de los extrativistas apoyados por el Estado y al mismo tiempo ir avanzando en las políticas estatales en respeto a los derechos sociales y territoriales etc… No veo otro camino. El problema es que hay que hacer la pega simultáneamente y eso es brutal y las pocas organizaciones que existen están totalmente reventadas. Pero es la pega que hay que hacer y en el caso del Sename es más o menos lo mismo.

La imagen de la nota corresponde  al encuentro del Observatorio Ciudadano del viernes 31 de marzo, dando a conocer el impacto de las empresas canadienses en las comunidades diaguitas del norte de Chile. De ahí la entrevista a Sara Larraín comentarista del libro.

 

[1] www.infanciachile.cl; versión completa 2ª parte.

[2] Sara Larraín, Antropóloga, Pedagoga en Artes. Académica en las U. Católica y UMCE. Fundadora para A. Latina del Greenpeace y directora de Chile Sustentable. Opositora a los proyectos de Pascua Lama y otros.

[3] Código de aguas, privatización de las aguas en la dictadura de Pinochet y mantiene este status durante la concertación y nueva mayoría.

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